Javier Fernández-Sanguino Peña, del equipo de auditoría de seguridad de Debian, descubrió que la biblioteca DBI, la interfaz para bases de datos de Perl5, creaba un archivo temporal de PID de una forma insegura. De ello podría sacar provecho un usuario malintencionado para sobreescribir archivos propiedad de la persona que estuviera ejecutando las partes de la biblioteca.
Para la distribución estable (woody), este problema se ha corregido en la versión 1.21-2woody2.
Para la distribución inestable (sid), este problema se ha corregido en la versión 1.46-6.
Le recomendamos que actualice el paquete libdbi-perl.
Las sumas MD5 de los ficheros que se listan están disponibles en el aviso original.